dra. marta maes
Cuando aparece un bulto en el pecho, una alteración en una mamografía, dolor mamario persistente o un diagnóstico de cáncer de mama, es frecuente que surja una pregunta:
¿A qué especialista debo acudir?
La patología de la mama es un área multidisciplinar. Dependiendo del problema pueden intervenir radiólogos, cirujanos, ginecólogos, oncólogos, anatomopatólogos, oncólogos radioterápicos, especialistas en medicina nuclear, cirujanos plásticos y profesionales de enfermería especializada, entre otros.
Como cirujana con especial dedicación a la patología mamaria en Ourense, una parte importante de mi trabajo consiste precisamente en valorar problemas de la mama, interpretar conjuntamente la historia clínica, la exploración y las pruebas realizadas y, cuando es necesario, establecer las siguientes etapas del diagnóstico o tratamiento.
Pero no es necesario tener un cáncer de mama para acudir a una consulta especializada.
¿Cuándo consultar por un problema en la mama?
Hay diferentes situaciones en las que puede ser recomendable solicitar una valoración.
Una de las más frecuentes es haber descubierto un bulto nuevo en el pecho.
La mayoría de los bultos mamarios no son cáncer, pero un nódulo nuevo merece ser valorado para determinar qué es y si necesita alguna prueba adicional.
También recomiendo consultar ante cambios como:
- aparición de un nuevo bulto en la mama o en la axila;
- cambios recientes en la forma o tamaño de una mama;
- retracción o hundimiento reciente del pezón;
- alteraciones persistentes de la piel de la mama;
- secreción espontánea por el pezón, especialmente si contiene sangre;
- cambios persistentes del pezón o de la areola;
- inflamación o enrojecimiento que no desaparece;
- dolor mamario persistente o localizado que preocupa;
- o cualquier cambio nuevo que resulte difícil de explicar.
Consultar no significa que exista un cáncer.
Significa intentar comprender qué está ocurriendo.

Me han encontrado algo en una mamografía o ecografía. ¿Qué hago ahora?
Este es otro motivo frecuente de consulta.
A veces una mujer se encuentra perfectamente y es una mamografía de cribado, una ecografía u otra prueba la que detecta una alteración.
En el informe pueden aparecer palabras como:
nódulo, asimetría, distorsión, microcalcificaciones o BI-RADS.
Recibir un informe que recomienda ampliar el estudio puede generar mucha preocupación, especialmente cuando no sabemos interpretar su significado.
Pero un hallazgo radiológico no equivale automáticamente a un diagnóstico de cáncer.
Dependiendo de las características de la imagen puede ser suficiente realizar seguimiento, puede ser necesario completar el estudio con otras proyecciones o pruebas o puede recomendarse obtener una muestra mediante biopsia.
Lo importante es interpretar el hallazgo dentro de su contexto.
¿Qué problemas puede valorar un cirujano dedicado a la patología mamaria?
La consulta de mama no está destinada exclusivamente al cáncer.
Podemos valorar diferentes problemas benignos y malignos de la mama.
Bultos y nódulos mamarios
Un nódulo puede corresponder a diferentes procesos.
Entre las causas benignas encontramos, por ejemplo, quistes y fibroadenomas.
La exploración y las pruebas de imagen nos ayudan a determinar si el hallazgo presenta características benignas, necesita seguimiento o requiere un estudio adicional.
Quistes mamarios
Los quistes son lesiones de contenido líquido y son frecuentes.
Muchos no requieren ningún tratamiento.
En determinadas circunstancias, por sus características, tamaño o síntomas, puede ser necesario valorarlos de manera individual.
Fibroadenomas
Los fibroadenomas son tumores benignos frecuentes de la mama, especialmente en mujeres jóvenes.
No todos necesitan extirparse.
La edad, el tamaño, su evolución, los síntomas y las características radiológicas y anatomopatológicas, cuando se dispone de biopsia, ayudan a decidir entre seguimiento y tratamiento.
Secreción por el pezón
La secreción mamaria puede tener diferentes causas.
Nos interesa conocer si aparece espontáneamente o al presionar, si procede de una o ambas mamas, si sale por uno o varios conductos y cuál es su aspecto.
Algunas características hacen recomendable estudiarla con mayor profundidad.
Dolor mamario
El dolor en la mama es muy frecuente y, de forma aislada, generalmente no se debe a un cáncer.
Puede relacionarse con cambios hormonales, causas musculoesqueléticas y otros procesos benignos.
Pero cuando es persistente, muy localizado, se acompaña de otro hallazgo o simplemente genera preocupación, puede ser razonable realizar una valoración.
Alteraciones de la piel o del pezón
Un pezón que se retrae recientemente, determinados cambios cutáneos, lesiones persistentes del complejo areola-pezón o modificaciones inexplicadas de la forma de la mama merecen valoración.
Lo importante aquí es distinguir entre algo que ha estado presente siempre y un cambio nuevo.
¿Y si existe sospecha de cáncer de mama?
Cuando las pruebas muestran una lesión sospechosa, el siguiente paso puede ser realizar una biopsia.
La biopsia permite obtener tejido para que Anatomía Patológica determine la naturaleza de la lesión.
Si se confirma un cáncer de mama, necesitamos conocer mucho más que simplemente:
“Hay un tumor”.
Queremos saber qué tipo de tumor es, sus características biológicas, su extensión y qué tratamientos pueden ser necesarios.
Entre la información que podemos encontrar están los receptores hormonales, HER2, Ki-67, el grado tumoral y otros datos anatomopatológicos.
Toda esta información nos ayuda a construir el plan de tratamiento.
Me han diagnosticado cáncer de mama: ¿puedo consultar antes de operarme?
Sí.
De hecho, este puede ser uno de los momentos en los que una consulta especializada resulta especialmente útil.
No todos los cánceres de mama necesitan el mismo tratamiento ni todos deben comenzar necesariamente por cirugía.
En determinados casos se recomienda operar primero.
En otros puede ser preferible administrar tratamiento sistémico antes de la intervención.
Y cuando la cirugía está indicada, todavía pueden existir diferentes alternativas.
Cirugía conservadora o mastectomía
Una de las decisiones más conocidas en el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama es la elección entre cirugía conservadora y mastectomía.
No todas las pacientes pueden elegir entre ambas.
En algunas situaciones, las características de la enfermedad hacen que una determinada estrategia sea la más apropiada.
Pero existen pacientes en las que más de una opción puede ser oncológicamente razonable.
En esos casos no deberíamos reducir la conversación a:
“¿Qué operación quiere?”
Primero hay que comprender qué ofrece cada alternativa.
Qué beneficios tiene.
Qué riesgos implica.
Qué tratamientos posteriores pueden ser necesarios.
Qué resultado podemos esperar.
Y qué importancia tiene todo ello para esa mujer concreta.
¿Un cirujano de mama solo se ocupa de la operación?
Para mí, no.
La cirugía es solamente una parte del proceso.
Antes de una intervención necesito comprender la enfermedad, valorar las pruebas disponibles y explicar qué pretendemos conseguir con la cirugía.
Y después hay que acompañar la recuperación, conocer el resultado definitivo de Anatomía Patológica y coordinar los siguientes pasos cuando sean necesarios.
Especialmente en cáncer de mama, el tratamiento debe entenderse como un proceso multidisciplinar, no como una sucesión de intervenciones independientes.
¿Cuándo puede ser útil pedir una segunda opinión?
Solicitar una segunda opinión no significa necesariamente que el tratamiento propuesto sea incorrecto.
Puede resultar especialmente útil cuando:
- existen diferentes alternativas de tratamiento;
- tienes dudas sobre por qué se recomienda una determinada cirugía;
- se plantea una mastectomía y quieres comprender si existen alternativas;
- quieres conocer las posibilidades de cirugía conservadora u oncoplástica;
- necesitas hablar sobre reconstrucción mamaria;
- existen discrepancias entre diferentes pruebas;
- o simplemente necesitas comprender mejor el diagnóstico antes de tomar una decisión importante.
Una segunda opinión debería aportar claridad, no más confusión.
¿Qué debería llevar a una consulta de mama?
Si ya te han realizado estudios, intenta llevar toda la información disponible.
Puede ser útil disponer de:
- informes de mamografía, ecografía o resonancia;
- las propias imágenes, cuando sea posible;
- informes de biopsias;
- resultado de Anatomía Patológica;
- informes de intervenciones previas;
- tratamientos que recibes actualmente;
- antecedentes médicos relevantes;
- y cualquier información sobre antecedentes familiares de cáncer que conozcas.
También recomiendo algo muy sencillo:
lleva tus preguntas escritas.
Cuando estamos preocupados es fácil salir de una consulta y recordar después aquello que queríamos preguntar.
No todas las consultas de mama terminan en una operación
Esta es una idea que considero importante.
Acudir a un cirujano no significa que necesariamente tengas que operarte.
Una parte fundamental de nuestra actividad consiste precisamente en determinar quién necesita cirugía y quién no.
Hay lesiones que únicamente necesitan seguimiento.
Otras pueden necesitar una biopsia.
Algunas requieren tratamiento.
Y otras simplemente necesitan una explicación que permita a la paciente comprender qué está ocurriendo y continuar tranquila con sus controles habituales.
La mejor intervención también puede ser no intervenir cuando no es necesario.
Consulta de patología mamaria en Ourense
Si vives en Ourense o en otra localidad de Galicia y has encontrado un bulto, tienes una alteración en una prueba de imagen, necesitas valorar un problema mamario o has recibido recientemente un diagnóstico de cáncer de mama, puedes solicitar una valoración especializada.
Mi forma de entender la consulta parte de tres principios muy sencillos:
Información para entender.
Tiempo para preguntar.
Acompañamiento para decidir.
Porque recibir mucha información no siempre significa comprenderla.
Y especialmente cuando tenemos que tomar decisiones importantes, creo que la consulta debe servir para algo más que decirle a una persona qué tratamiento va a recibir.
Debe permitirle entender qué le ocurre, qué opciones tiene y por qué recomendamos un determinado camino.
¿Cuándo no deberías esperar a una consulta programada?
Aunque muchos problemas mamarios pueden estudiarse de manera programada, existen situaciones agudas que pueden requerir atención médica más rápida.
Por ejemplo, un cuadro de fiebre acompañado de una mama muy inflamada, roja y dolorosa, especialmente durante la lactancia, puede corresponder a una infección y debe valorarse.
Del mismo modo, ante un deterioro importante del estado general u otros síntomas agudos, no esperes simplemente a una consulta rutinaria.
Si algo ha cambiado, consúltalo
No necesitas saber si lo que has encontrado es importante antes de pedir ayuda.
Precisamente consultamos para averiguarlo.
Un bulto no significa necesariamente cáncer.
Un BI-RADS no es por sí solo un diagnóstico.
Una biopsia no significa necesariamente que vaya a confirmarse una enfermedad maligna.
Y acudir a un cirujano no significa necesariamente terminar en un quirófano.
El primer objetivo es mucho más sencillo:
comprender qué está ocurriendo.
Después podremos decidir qué hacer.
Porque cuando entiendes, decides mejor.
Dra. Marta Maes
Cirugía General y Digestiva · Especial dedicación a Patología Mamaria y Cáncer de Mama
Ourense
Si quieres una consulta conmigo, contacta a través de mi tlfno. 669 05 22 96, estaré encantada de poder ayudarte y guiarte. Este camino lo recorreremos juntas.
Nota: Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Ante cualquier cambio nuevo o persistente en la mama, consulta con un profesional sanitario.
